El vaporizador de leche tradicional puede requerir alguna práctica, pero los resultados serán impecables. Para empezar, asegúrate de que la leche está a la temperatura del frigorífico. Utiliza una jarra de acero inoxidable para que puedas sentir su temperatura. Una vez que el aparato está listo, gira con cuidado la válvula del vapor y estarás listo para espumar la leche. Ten en cuenta que cada cafetera puede variar según el modelo, así que consulta siempre el manual del usuario de tu cafetera específica. Puedes ver cómo funciona en el siguiente video: https://youtu.be/SqJCZsrAL3Q Después de cada suministro de leche, deja que se descargue una pequeña cantidad de vapor a través del vaporizador y recuerda limpiar periódicamente a fondo las boquillas extraíbles.